Durante este mes y el próximo estaremos estudiando cada domingo algunas de las parábolas de Jesús, para comprender por medio de ellas el amor tan grande que Dios siente por nosotros.
Hoy vamos a estudiar acerca de la parábola de la oveja perdida en Lucas capítulo quince.
Probablemente este uno de los capítulos que más quieren y mejor conocen algunos lectores del N.T.,algunos le han llamado el Evangelio dentro del Evangelio, porque contiene por así decirlo lo mejor de la buena noticia que Jesús trajo a nuestro mundo.
El amor, la gracia inmedible de Dios hacia las personas.
Estas parábolas nacen producto de la indignación que los fariseos y maestros de la ley sentían hacia la relación que Jesús tenía con los pecadores.
Lucas 15:1-3
Muchos recaudadores de impuestos y pecadores se acercaban a Jesús para oírlo,2 de modo que los fariseos y los maestros de la ley se pusieron a murmurar: «Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos.»
¿Te ha pasa que cuando hablas de Dios con alguien se aleja de inmediato? Comúnmente no quieren escuchar o siguen la conversación solo por agradarte.
Creen en Dios pero no les interesa hablar de Dios… contradictorio ¿no?
Bueno, hoy vamos a estudiar la vida de Pablo y cómo fue su conversión al cristianismo. Para esto déjame contarte algunas cosas acerca de Pablo y así podremos entender más profundamente qué fue lo que le hizo cambiar tan drásticamente.