Se dice que la vida es una carrera y a mi me gusta verla así.
Una carrera con obstáculos, con diferentes pruebas que desafían nuestra habilidad, nuestro carácter, nuestro espíritu.
Una carrera donde a veces nos sentimos vencedores y otras perdedores, una carrera donde algunas veces corremos junto a amigos, familiares y a veces personas que nunca hemos visto en la vida.
Una carrera que nos hace ver quienes somos delante de otros competidores y que muchas veces también nos humilla al no poder conseguir la puntuación que esperamos.
Pero una carrera no tiene ningún sentido si no sabemos que algún día vamos a llegar a la meta y recibiremos un premio.
Una carrera no tiene sentido para nuestra vida si solo corremos por correr, porque un día podemos detenernos en el camino y descubrir que no sabemos porque lo estamos haciendo.
Estamos muy contentos de poder recibir a nuestros nuevos hermanos, se trata de Ada y Renzo.
Ada es hermana de Regina y ambas son del Perú, Dios las trajo para que su poder se mostrara en ellas.
Después de un proceso en que Dios fue cambiando su corazón y llevandola a confiar en su Palabra, Ada tomo la decisión de ser una discípula de Cristo y junto a toda la familia de Viña del Mar la recibimos con los brazos y el corazón abiertos.