|
Hoy vamos a aprender acerca de la disciplina.
Generalmente asociamos disciplina con golpes, o con algo que no deseamos y por esta razón le asignamos una connotación negativa a la disciplina.
Sin embargo, la disciplina tiene un mensaje demasiado positivo para nuestras vidas como para no utilizarlo a diario.
Proverbios 15:32
El que desprecia la disciplina se menosprecia a sí mismo; el que escucha la corrección adquiere inteligencia. (RV.85)
Este versículo nos muestra el valor de amar la disciplina, no considerarla necesaria o importante para nuestras vidas, nos convierte en personas que no nos valoramos realmente.
En vez de crecer en diferentes áreas de nuestra vida, preferimos quedarnos quietos y disfrutar de una vida sin compromiso, con un tremendo desprecio por el control y por la restricción.
Amar la disciplina es amarnos a nosotros mismos, es preocuparnos por nuestro bienestar y por nuestro crecimiento.
Una persona indisciplinada, no es alguien exitoso en la vida, sino que al contrario de esto muestra la falta de excelencia en todo lo que hace, aun en los detalles más mínimos.
Una persona indisciplinada no es para nada el mejor partido para una de nuestras hijas o hermanas o amigos.
Quien vive con alguien sin disciplina esta condenado a una vida llena de limitantes e inseguridades de todo tipo.
Porque si alguien no es capaz de apreciarse y buscar el crecimiento, con menor razón podrá apreciar a otros y buscar su crecimiento.
Alguien indisciplinado es mediocre en lo que hace, porque no logra conseguir metas sin antes darse veinte vueltas en su asiento. Sea el primero en comentar el artículo | Views: 58 |